Entretenimiento intrascendente
María Jose S. Mayo
Ron Howard ha realizado una película ingenua e intrascendente, un entretenimiento para espectadores poco exigentes o simplemente con ganas de pasar el rato…
¿Quién le pone el cascabel al gato?
María Jose S. Mayo
Ron Howard ha realizado una película ingenua e intrascendente, un entretenimiento para espectadores poco exigentes o simplemente con ganas de pasar el rato…
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Congreso de ratones
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20.5.06
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De Juan Carlos Escudier
Leído en Escolar.net
El progreso intergeneracional se ha detenido irremediablemente. Estábamos condenados a vivir mejor que nuestros padres por la misma razón que ellos alcanzaron un nivel de prosperidad superior al de nuestros abuelos. Pero lo que parecía una constante histórica se ha malogrado con nuestros hijos. Si de algo podemos estar seguros es que la generación más preparada, la que estaba llamada a superar a todas las anteriores, no ganará la carrera.
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Congreso de ratones
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20.5.06
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Categorías: actualidad
El Fiscal general del estado ha dicho que “las conductas relacionadas con la utilización de nuevas tecnologías, para la comunicación u obtención de obras protegidas, tales como las de colocar en la Red o bajar de Internet o las de intercambio de archivos través del sistema P2P, sin perjuicio de poder constituir un ilícito civil, frente al que los titulares podrán ejercitar las correspondientes acciones en dicha vía, no reúnen, en principio, los requisitos para su incriminación penal si no concurre en ellas un ánimo de lucro comercia”
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Congreso de ratones
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17.5.06
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Categorías: p2p
Desde el gran Zapirón, el blanco y rubio que después de las aguas del diluvio fue padre universal de todo gato, ha sido Miaurugato quien más sangrientemente persiguió a la infeliz ratona gente. Lo cierto es que, obligada, de su persecución a la desdicha, en Ratopólis hubo un congreso. Propuso el elocuente Roequeso echarle un cascabel y de esa suerte al ruido escaparían de la muerte. El proyecto aprobaron uno a uno. ¿Quién lo ha de ejecutar? Eso ninguno. “Yo soy corto de vista.” “Yo, muy viejo.” “Yo, gotoso”, decían. El consejo se acabó como muchos en el mundo. Proponen un proyecto sin segundo: lo aprueban, hacen otro ¡qué portento! Pero, ¿la ejecución? Ahí está el cuento.
Félix María Samaniego