Más allá
el vientecillo de la libertad.
Funda un hogar en el que nunca reine
más rey que la seguridad.
y si protesta el corazón
en la farmacia puedes preguntar:
¿Tiene pastillas para no soñar?
al verte con esa mochila
ligera
de quien mira hacia adelante y sabe
de las redes que cogen al que cae cuando menos se lo espera.
Y no las sueltan, esas manos sangradas de amigos desnudos,
que no saben
ni entienden
de insignias,
de himnos,
de dioses.
Conozco la vida, tu inmensa vida
que veo resplandecer en los ojos de tu gente.
Tus enredaderas, de enamorado soñador
de futuros que están más allá, tan cerca de sus manos.
Benditas manos.
Alguien suelta:"Distingue!" pero
ya no sé
no sé
dónde acaba mi mano y empieza la red.
La red de manos.
Vivir con fe es perder el miedo
que debes a lo que te espera.
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