Casas Eufemia
Y allí que nos fuimos a degustar una maravillosa paella de marisco con su socarrat y todo que por unos minutos peligró pero que con son su extra jarrita de caldo todo se solucionó.
Ajetreo de juguetes que se comen el mazapan, 4 gatos, una perra con nombre de presidente brasileño, la granja de los clips y la casa de Papá Nöel (que ahora resulta que tiene mujer y todo. por cierto, tendrán los Reyes Magos mujer?)
Y cómo no, una maravilla de sobremesa con su mistela, su siesta y su chicken run.
Paseíto por la rambla, con visita de ovejas con pastor nuevo, evocación de amigos que se pierden y rápida vuelta a casa con el sueño antihistamínico haciendo mella en esa carretera que te sube o te baja la temperatura al doble o a la mitad.
Es lo que tiene Casas Eufemia. Es lo que tiene esta familia. Un día perfecto. Gracias.























